Dalí y Edison jugaban con la Técnica del Pomodoro para crear cosas
- Eli G. Borrell
- 2 may 2024
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 5 may
La primera vez que me enteré de la existencia de esta técnica fue allá por el 2017, estudiando cositas de neurociencia aplicada al aprendizaje de la mano de Barbara Oakley, una profesional y referente increíble que te recomiendo seguir a ojos abiertísimos.
Esta técnica fue inventada por Francesco Cirillo a principios de la década de los 80 con el objetivo de ayudar a reducir la procrastinación.
Aquí la vamos a mezclar esta técnica con los “dos modos” en los que opera el cerebro 😉
Resulta que nuestro cerebro, simplificando exageradamente mucho, opera utilizando dos modos:
✅ El modo enfocado.
✅ El modo difuso.
Según ha averiguado la neurociencia, cuando aprendemos algo nuevo o complejo, nuestro cerebro navega entre uno y el otro modo, a capricho.
🧠 Estamos en modo enfocado cuando estamos concentrados plenamente en una tarea, resolviendo un problema, redactando un post, creando un diseño, etc. En ese momento estamos utilizando caminos o aprendizajes que ya existen en nuestro cerebro, conexiones o rutas que ya hemos usado anteriormente.
👉 Dalí pensaba en su próxima obra de arte y Edison en cómo resolver un problemón de categoría mundial.
Ahora bien…
Estar tan a foco mucho rato cansa, ¿verdad?
Clarito que sí.
🧠 El modo difuso es ese momento de relajación y divagación en el que, sin querer y sin pensar de forma enfocada en ello, creamos nuevas conexiones neuronales, nuevas sinapsis o nuevas rutitas que nos ayudan a resolver los problemas en los que estamos inmersos.
👉 ¡Dalí y Edison tenían su forma particular de estimular ese momento!
Cuenta la leyenda que Dalí utilizaba unas llaves y Edison rodamientos.
Cuando estaban atascados o cansados, se sentaban en una silla a divagar pensando cada uno en su cosa, uno con unas llaves colgando de un dedo sobre el suelo, el otro con rodamientos en la palma de la mano. Entonces…
Zas!!
Cuando se estaban quedando dormidos y los músculos se iban relajando, llaves al suelo y rodamientos al infinito. Ahí se levantaban como un resorte y se ponían en modo enfocado a aprovechar todas esas ideas que habían conseguido en el modo difuso.
Ellos jugaban aprovechando la preciosa maquinaria que tenemos en nuestra cabecita.
Te propongo mezclar este conocimiento que nos regala la neurociencia del aprendizaje con una técnica sencillísima para ayudar a nuestro cerebro a rendir mejor y ser muchísimo más eficiente.
La Técnica del Pomodoro para la Procrastinación, mezclándola conscientemente con los “dos modos” en los que opera el cerebro, para optimizar y conseguir mucho más aprendizaje.
Lo tienes en el carrusel 😉
Gracias infinitas por guardar este ratito de tu tiempo leyéndome.


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